CUATRO Y MEDIO SERIE B • NOTICIAS

Amiano y Rekalde reeditan su semifinal mientras los hermanos Zubizarreta se juegan una plaza en la final del Cuatro y Medio Serie B

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El frontón Igarondo de Idiazabal acogerá este viernes 6 de noviembre, a partir de las 21:00 horas, las dos semifinales del Cuatro y Medio Serie B. Unai Amiano y Xabi Rekalde volverán a enfrentarse después de su duelo del pasado año, mientras que Iraitz y Beñat Zubizarreta protagonizarán un enfrentamiento familiar con una txapela cada vez más cerca.

El Cuatro y Medio Serie B entra en su fase decisiva con una noche que reúne todos los ingredientes para disfrutar de dos grandes partidos. El frontón Igarondo de Idiazabal será escenario de un festival en el que cuatro pelotaris buscarán las dos plazas disponibles para la final, después de superar una exigente liguilla de cuartos de final que ha dejado actuaciones destacadas, momentos de tensión y varios encuentros resueltos con la clasificación en juego.

Las dos semifinales presentan historias muy diferentes. Por un lado, Unai Amiano y Xabi Rekalde volverán a encontrarse en la misma ronda que el pasado año, cuando el primero consiguió imponerse para alcanzar la final. Por otro, los hermanos Zubizarreta tendrán que dejar a un lado, durante los tantos que dure el encuentro, el vínculo que los une desde pequeños para decidir cuál de los dos continúa adelante en la lucha por la txapela.

Amiano y Rekalde, una rivalidad que vuelve a cruzarse en semifinales

La primera semifinal enfrentará a Unai Amiano y Xabi Rekalde, dos pelotaris que se conocen bien y que han protagonizado varios enfrentamientos a lo largo de sus trayectorias, tanto en aficionados como desde su llegada al profesionalismo. El precedente más reciente en esta misma competición favorece a Amiano, que el pasado año consiguió superar a Rekalde en semifinales y avanzar hasta el encuentro decisivo.

Desde entonces, ambos han continuado desarrollando sus respectivos estilos, aunque el recorrido de Amiano en las competiciones individuales profesionales ha sido especialmente positivo. Sus dos enfrentamientos ante Rekalde en esta etapa se han saldado con victoria para el primero, incluido el disputado en el Manomanista Serie B, competición en la que Amiano terminó conquistando la txapela.

El pelotari llega a esta semifinal después de finalizar primero del grupo A, aunque su clasificación no comenzó de la mejor manera. En el estreno cayó ante Beñat Zubizarreta por 22-16, una derrota que lo obligó a reaccionar en los siguientes compromisos. Lo hizo superando a Eskiroz por idéntico resultado, 22-16, antes de afrontar un encuentro decisivo frente a Bakaikoa en el que ofreció su mejor versión. En aquella última jornada, Amiano se impuso por un contundente 22-8, dejando sensaciones muy positivas y confirmando su capacidad para elevar el nivel cuando la situación lo exige. Aquella victoria le permitió terminar al frente de su grupo y llegar a semifinales con una confianza reforzada.

Rekalde, por su parte, consiguió la clasificación como segundo del grupo B, después de completar una liguilla en la que también tuvo que superar momentos comprometidos. Comenzó con una victoria por 22-11 ante Pechea, pero posteriormente cayó frente a Iñaki Zubizarreta por 22-17, un resultado que lo obligó a jugarse buena parte de sus opciones en el último compromiso. Ante Iker Salaberria respondió con una victoria por 22-18, en un partido de gran importancia que le permitió asegurar su presencia entre los cuatro semifinalistas.

Dos zurdas capaces de imponer un ritmo endiablado

Más allá de los precedentes, el enfrentamiento presenta un atractivo técnico considerable. Tanto Amiano como Rekalde tienen en la izquierda una de sus principales armas, aunque cada uno la utiliza con características propias.

Amiano destaca especialmente por la velocidad que imprime a la pelota. Su volea de izquierda es uno de los golpes más espectaculares de su repertorio, una herramienta con la que consigue acelerar los tantos y poner en dificultades al adversario. También sabe mover la pelota por abajo, buscando espacios y obligando al rival a desplazarse constantemente. Con la derecha ha ido incorporando recursos a su juego, especialmente en las acciones de dos paredes, aunque su gran fortaleza continúa siendo esa capacidad para imponer un ritmo elevado y sostenerlo durante muchos tantos.

Rekalde, por su parte, dispone de una izquierda extraordinariamente versátil. Es capaz de buscar diferentes trayectorias, mover la pelota con intención y encontrar soluciones ofensivas en situaciones muy variadas. Su peligrosidad en los enfrentamientos individuales reside precisamente en esa capacidad para generar daño con la zurda y tratar de llevar el partido hacia un intercambio de golpes en el que pueda tomar la iniciativa.

La principal diferencia puede aparecer en la gestión del riesgo. Rekalde acostumbra a buscar el tanto con ambición, pero esa intención ofensiva también puede llevarlo a precipitarse y cometer más errores de los deseados. Amiano, sin renunciar a la velocidad ni al ataque, suele mostrar una mayor continuidad en su juego.

El precedente favorable a Amiano y sus buenos resultados recientes lo sitúan con una ligera ventaja sobre el papel, pero Rekalde dispone de recursos suficientes para discutirle el dominio. La batalla por imponer el ritmo con la izquierda, la selección de los golpes y el control de los errores pueden terminar decidiendo una semifinal que se presenta mucho más abierta de lo que podrían sugerir los enfrentamientos anteriores.

Iraitz y Beñat Zubizarreta, hermanos y rivales por una plaza en la final

La segunda semifinal tendrá un componente muy diferente. Iraitz y Beñat Zubizarreta volverán a encontrarse en un partido oficial, pero esta vez lo harán con una plaza en la final del Cuatro y Medio Serie B en juego.

Los dos hermanos ya vivieron una situación similar durante el Manomanista Serie B de la pasada temporada, cuando se enfrentaron en un encuentro que terminó con victoria para Iraitz, el mayor de ambos. Sin embargo, aquella cita no tenía el mismo carácter decisivo que la de este viernes. Ahora solamente uno podrá continuar adelante en la lucha por la txapela, una circunstancia que añadirá una carga emocional especial a cada tanto.

Iraitz llega después de completar una trayectoria impecable en la liguilla de cuartos. Terminó primero del grupo B con tres victorias en otros tantos partidos, confirmando su regularidad y su capacidad para resolver encuentros exigentes.

Comenzó superando a Iker Salaberria por 22-12, continuó con una victoria por 22-17 frente a Xabi Rekalde y cerró la fase imponiéndose nuevamente por 22-12, esta vez ante Beñat Apezetxea. Antes ya había superado la eliminatoria de octavos de final frente a Asier Agirre por un ajustado 22-19, otro resultado que habla de su capacidad para desenvolverse en encuentros de máxima exigencia.

Su hermano Beñat consiguió la segunda posición del grupo A después de una trayectoria con más altibajos, pero también con actuaciones de gran nivel. En su primer encuentro protagonizó una de las victorias más importantes de la liguilla al derrotar a Unai Amiano por 22-16. Posteriormente cayó ante Bakaikoa por 22-19, antes de recuperar su mejor versión en el último compromiso y superar a Eskiroz por un contundente 22-5. Ese resultado le permitió acceder a semifinales con buenas sensaciones, aunque el siguiente obstáculo será probablemente uno de los rivales que mejor conoce.

El conocimiento mutuo y las emociones, protagonistas

Pocos secretos pueden existir entre dos pelotaris que han crecido juntos, que conocen sus virtudes y defectos y que han compartido buena parte de su vida alrededor de la pelota. Iraitz Zubizarreta destaca por ser un pelotari especialmente técnico, con capacidad para imprimir efectos a la pelota y construir los tantos con inteligencia. Resulta complicado encontrar la manera de hacerle daño de forma continuada, tanto por su capacidad defensiva como por su habilidad para interpretar el juego. Además, acostumbra a preparar cuidadosamente sus encuentros, estudiando las características del adversario y buscando las situaciones que más le favorecen.

En esta ocasión, ese conocimiento del rival alcanza una dimensión diferente. Enfrente estará su propio hermano, un pelotari al que conoce desde siempre y que, del mismo modo, sabe perfectamente cuáles son sus puntos fuertes y sus posibles debilidades.

Beñat presenta un repertorio de golpes muy completo y una clara vocación ofensiva. Le gusta tomar la iniciativa, buscar situaciones de ataque y aprovechar sus recursos para hacer daño. Si consigue entrar en el partido con confianza y encontrar continuidad en sus acciones, tendrá opciones de poner en dificultades a su hermano mayor.

Sin embargo, el factor emocional puede terminar teniendo tanta importancia como el técnico. No es sencillo enfrentarse a un hermano en una competición profesional, y todavía menos cuando el premio es una plaza en una final. La necesidad de competir con la máxima intensidad convivirá inevitablemente con el vínculo personal que existe entre ambos.

En ese contexto, el comienzo del partido puede resultar fundamental. Quien consiga asentarse antes sobre la cancha, controlar los nervios y desarrollar su juego habitual tendrá mucho ganado. Iraitz cuenta con una mayor experiencia y llega después de ganar todos sus encuentros de la liguilla, pero Beñat ya ha demostrado que dispone de argumentos para superar a rivales de enorme entidad.

La semifinal no solamente decidirá qué Zubizarreta estará presente en la final. También dejará una de esas imágenes especiales que ofrece el deporte: dos hermanos que deberán competir entre sí por un objetivo que ambos desean alcanzar.