El Campeonato del Cuatro y Medio 2026 continúa este domingo 11 de octubre en el frontón Jaian Jai de Lekunberri con un enfrentamiento que nadie esperaba hace apenas unas horas. Beñat Senar y Ander Murua se medirán en los octavos de final de Serie A después de que la lesión de Darío, vigente campeón del Manomanista, haya obligado a modificar el cuadro prácticamente 24 horas antes del encuentro.
La entrada de Murua supone además la reedición de una de las semifinales del Cuatro y Medio Serie B de la pasada temporada. En aquella ocasión, Senar se impuso por un contundente 22-6, en un encuentro que reflejó el extraordinario momento de forma que atravesaba el pelotari que posteriormente terminaría conquistando la txapela de la categoría. Sin embargo, las circunstancias han cambiado considerablemente. Murua llega después de experimentar una evolución importante durante los últimos meses, mientras que Senar deberá afrontar un partido con unas condiciones psicológicas muy diferentes a las que habría tenido frente a Darío.
Del 22-6 de la pasada temporada a un escenario completamente diferente
La semifinal del Cuatro y Medio Serie B de 2025 dejó una superioridad muy clara de Beñat Senar. El pelotari atravesaba uno de sus mejores momentos en esta modalidad, con un juego ofensivo de enorme velocidad y una capacidad para resolver los tantos que le permitió imponerse con autoridad a Murua. Aquel 22-6 resulta especialmente llamativo teniendo en cuenta que ambos vuelven a encontrarse apenas un año después, aunque el contexto actual invita a pensar en un partido muy distinto.
Murua ha dado un salto importante en su rendimiento. Su evolución durante este año ha sido evidente, hasta el punto de alcanzar la final del Manomanista Serie B, una competición en la que volvió a demostrar su capacidad para competir en encuentros de enorme exigencia. El pelotari llega ahora con mayor confianza, más experiencia y una oportunidad inesperada para competir en la máxima categoría del Cuatro y Medio. Por tanto, aunque el precedente favorece claramente a Senar, las sensaciones con las que ambos afrontan este nuevo enfrentamiento no son las mismas que las de aquella semifinal.
La presión cambia de lado con la entrada de Murua
Uno de los aspectos más interesantes de esta eliminatoria estará en el componente psicológico. Inicialmente, Senar tenía previsto enfrentarse a Darío, vigente campeón del Manomanista. Un partido en el que podía salir a competir sin demasiada presión, consciente de que enfrente tendría a uno de los grandes protagonistas de la temporada y de que una derrota entraba dentro de las posibilidades. Por tanto, la baja del riojano ha cambiado completamente ese escenario. Ahora tendrá delante a un pelotari al que derrotó por 22-6 hace un año. Un precedente que puede generar una expectativa diferente y trasladar una mayor responsabilidad a Senar, especialmente si el partido no comienza de la manera que espera.
Murua, por el contrario, se encuentra en una situación muy favorable desde el punto de vista competitivo. Tiene la oportunidad de acceder a la liguilla de cuartos de Serie A, pero una derrota no le dejaría fuera del campeonato, ya que conservaría su plaza en la liguilla de Serie B. Es decir, puede afrontar el encuentro sin poner en riesgo su continuidad en la competición. Y un Murua que juega con confianza, sin necesidad de proteger un resultado ni sentir una obligación añadida, puede convertirse en un adversario extraordinariamente peligroso.
Senar necesita imponer su velocidad y capacidad de remate
En cuanto al juego, estamos ante dos pelotaris con características diferentes. Beñat Senar destaca por su agresividad ofensiva. Es capaz de imprimir mucha velocidad a la pelota, buscar constantemente posiciones adelantadas y aprovechar las oportunidades para resolver los tantos. Su gancho es uno de sus recursos más peligrosos, especialmente cuando consigue preparar el golpe desde una posición cómoda. Su objetivo será imponer esa capacidad de definición, evitar que Murua encuentre continuidad y aprovechar las oportunidades que aparezcan durante los intercambios.
El de Ataun, tiene argumentos para hacer daño en pocos golpes, pero necesitará estar especialmente preciso ya que tendrá como oponente a un pelotari al que no resulta sencillo terminarle los tantos y que puede aprovechar cualquier precipitación para cambiar la dinámica. Si consigue dominar con su velocidad y encontrar remates con frecuencia, podrá llevar el partido hacia el terreno que más le interesa. Sin embargo, si empieza a acumular errores o le cuesta encontrar situaciones claras de ataque, el encuentro podría complicarse considerablemente.
Murua, un pelotari capaz de endurecer cada tanto
Ander Murua presenta un perfil diferente. También le gusta jugar con ritmo, pero una de sus principales virtudes está en su capacidad para sostener los pelotazos y hacer trabajar continuamente al contrario. Es un pelotari que cubre mucha cancha, al que resulta difícil terminarle un tanto y que sabe utilizar los efectos para mover la pelota y generar situaciones incómodas.
No cuenta necesariamente con la misma facilidad que Senar para resolver una jugada mediante un único golpe definitivo, pero dispone de recursos para construir los tantos, desplazar al rival y encontrar soluciones mediante la continuidad. Murua sabe hacer que cada tanto resulte incómodo para el contrario. Puede jugar con diferentes trayectorias, variar los golpes y obligar a su adversario a desplazarse constantemente antes de encontrar una oportunidad de ataque.
Además, su momento de confianza puede resultar especialmente importante. Después de la evolución que ha experimentado durante este año, afronta una oportunidad que inicialmente no tenía prevista y que puede aprovechar jugando con una libertad considerable. Si consigue imponer intercambios largos, mantener la pelota en juego y evitar que Senar encuentre remates cómodos, sus posibilidades de victoria aumentarán.
Un partido que puede decidirse en la gestión de los momentos difíciles
La gran cuestión será comprobar qué pelotari consigue imponer sus características. Senar intentará acelerar, buscar el gancho y resolver los tantos antes de que Murua pueda establecer su juego. El sustituto de Darío, por su parte, tratará de dar continuidad a los intercambios, utilizar sus recursos técnicos y obligar al vigente campeón de Serie B a trabajar cada tanto.
En ese escenario, la paciencia también puede resultar determinante. Senar necesitará seleccionar bien los momentos para atacar, porque Murua es capaz de sostener peloteos largos y aprovechar los errores del contrario. Y Murua tendrá que evitar dejar pelotas cómodas que permitan a Senar ejecutar sus remates con ventaja. A diferencia de lo ocurrido en la semifinal de 2025, todo apunta a un encuentro mucho más abierto, especialmente por la evolución de Murua y por las diferentes circunstancias con las que ambos llegan a Lekunberri.
Una plaza en el Grupo A y consecuencias para la Serie B
El vencedor conseguirá el billete para el Grupo A de la liguilla de cuartos de final, donde ya esperan Peio Etxeberria, Joseba Ezkurdia y Aitor Elordi, este último clasificado después de superar por 22-20 a Iker Larrazabal.
Además, el resultado tendrá consecuencias directas para el Serie B. Si Murua pierde, mantendrá su plaza en la liguilla de cuartos de esa categoría. Si gana, dejará una vacante que será ocupada por el pelotari que más tantos haya conseguido entre los derrotados de los octavos de final de Serie B.









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