OPINIÓN

Y una vez más lo vuelven a hacer

una vez más hacer
Foto: Aspe

El mérito deportivo una vez más pasa desapercibida en la pelota a mano profesional y las decisiones empresariales vuelven a gozar de mayor trascendencia. 

Todo parecía muy bonito hasta que una nueva decisión ha vuelto a ser noticia dentro de la mano profesional. Se conoce que este deporte profesional está comandado por empresas y que su lucro proviene de la gestión de un deporte. Con lo cual, es obvio que se vean este tipo de confirmaciones que por otra parte son negligentes para lo que podemos proponer como lo es un deporte o un rendimiento deportivo.

Seguramente que todos los que leáis esta columna ya estáis al tanto de lo ocurrido pero para el que no lo sepa lo cuento sin enrollarme mucho. Sin que la presentación del campeonato Manomanista estuviera mostrado, la empresa Aspe tenía a Peio Etxeberria en la agenda para competir en el frontón Aitzuri de Zumaia el domingo 7 de abril a partir de las 17:00. Eran varios días que ambas empresas habían puesto a varios pelotaris para poder competir su partido de octavos de final. Era el caso de Zabala el viernes en el Atano III de Donostia, Laso el sábado en el Labrit, Artola el domingo en Tolosa y Peio el mismo domingo en Zumaia.

Sin embargo, después de que este domingo se jugara la final del campeonato por Parejas, Jose Javier Zabaleta tomó la decisión de que se veía en condiciones para jugar la actual edición del Manomanista. Por tanto, al ser uno de los pesos pesados de la empresa, hay que escucharle y además es un pelotari que vende mucho y que al aficionado le encanta verle en la cancha. En realidad, es un auténtico espectáculo. No obstante, el que ha salido perdiendo ha sido el pelotari que ha tenido como compañero durante estos meses y con el que ha conseguido la txapela.

Recordad que el pasado año Aitor Elordi que había hecho un gran cuatro y medio y salió campeón por Parejas no estaba seleccionado. Fue como alternativa de última hora por la baja del de Etxarren. Con lo cual, Etxeberria, que este año ha sido el finalista en el campeonato de la jaula y campeón por Parejas se ha visto fuera.

Que pudiera quedarse fuera sería bastante injusto por el gran rendimiento deportivo que ha demostrado pero es mucho más lamentable el procedimiento que esto ha causado ya que estaba propuesto en la cartelera con fecha y lugar. Es un campeonato donde apenas juegan 12 pelotaris y cada empresa sólo puede seleccionar seis. Por tanto, para Aspe es obvio con la gran plantilla que tiene que algún pelotari que lo esté haciendo muy bien se quede fuera, pero el que por resultados, estaba siendo el mejor junto al número uno Jokin Altuna es el que se ha quedado sin competición.

Además, por derecho tenía el lugar para estar este año ya que en la edición pasada, dentro de la liguilla de cuartos de final, se jugó ese último partido en el que se jugaba las semifinales ante Joseba Ezkurdia con el que perdió 22-15.

Una vez más, las empresas profesionales de pelota a mano dejan en ridículo nuestro bello deporte con este tipo de decisiones que para un negocio pueden ser muy entendibles ya que el rédito económico para ellos es lo primordial, pero no dentro de un deporte profesional donde el rendimiento deportivo siempre debe de tener mayor importancia a los tejemanejes de los que mandan. No es la primera ni seguro sea la última vez que veamos este tipo de movimientos pero una vez más quien sale perdiendo es el protagonista por el que la gente paga su entrada.

Sobre el autor

Ander Millan

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