La mexicana Paola Reyes reaccionó tras un brillante primer set de la navarra, cambió su planteamiento y terminó imponiéndose por un contundente 5-1 en el desempate. México se toma así la revancha del Mundial de frontball del pasado año.
Paola Reyes conquistó la medalla de oro en la modalidad femenina de frontball del Mundial de pelota vasca en Buenos Aires después de remontar ante Laia Salsamendi. La representante española comenzó dominando con autoridad, pero la mexicana encontró la manera de cambiar el desarrollo del encuentro y terminó imponiendo su juego para subir a lo más alto del podio.
Salsamendi firmó un primer set extraordinario. La navarra salió con una chispa especial, dominando cerca del frontis y encontrando una enorme variedad de recursos para definir los tantos. Sus golpes cruzados de izquierda a derecha, los paralelos y las definiciones con la derecha hacia la izquierda hicieron mucho daño a una Reyes que comenzó tensa, sin conseguir soltarse ni encontrar la profundidad necesaria para incomodar a su rival.
La española fue dueña absoluta de esa primera manga. Todo le salía de cara, tanto en la construcción de los tantos como en su resolución, mientras la mexicana apenas encontraba respuestas ante la velocidad y precisión de sus golpeos.
Sin embargo, el encuentro cambió desde el inicio del segundo set. Reyes modificó su planteamiento y comenzó a buscar las líneas profundas, alejando a Salsamendi del frontis y evitando que pudiera seguir definiendo con tanta comodidad. La mexicana fue ganando confianza, encontró mejores posiciones para golpear y pasó progresivamente a dominar los intercambios.
Salsamendi atravesó entonces un momento de nerviosismo, acompañado de varios errores que permitieron a Reyes abrir diferencias. El seleccionador español, Barbajero, solicitó un tiempo muerto para intentar frenar la dinámica. La navarra consiguió mejorar y dio la impresión de que podía volver a discutir el set, pero Reyes mantuvo la iniciativa. Supo alternar los golpes largos con buenas definiciones y terminó forzando el desempate.
En el tercer set, la mexicana confirmó su superioridad. Reyes mantuvo la profundidad de sus golpeos, movió constantemente a Salsamendi y aprovechó sus oportunidades para cerrar los tantos. Barbajero volvió a detener el encuentro hasta en dos ocasiones durante esta manga, pero la representante española no consiguió recuperar las sensaciones del comienzo.
La navarra se vio superada por una rival que ya jugaba con plena confianza. Reyes no permitió que Salsamendi volviera a instalarse cerca del frontis y acabó resolviendo el desempate por un contundente 5-1.
México celebra así el título mundial femenino de frontball y se toma la revancha de lo sucedido en el Mundial específico de la modalidad disputado el pasado año. Una medalla de oro construida a partir de la reacción táctica de Paola Reyes, que supo transformar un inicio muy complicado en una victoria de enorme valor.









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