Finalizó la ronda de los cuartos de final en el memorial Goñi de Zumárraga con dos partidos en los que existió la dureza y los ganadores tuvieron que remontar en ambos envites.
La tarde arrancó con el duelo entre los promesas donde Harkaitz Murua (Intxurre) doblegó por 22-18 a Mikel Egurrola (Markina). Se preveía un duelo sin favorito claro y pese a que el vizcaíno tuvo sus opciones de estar cerca de la victoria, el triunfo final fue para Murua. No fue el mejor de los inicios ya que los dos alternaron muchos errores. Sería tras el empate a seis cuando Egurrola sería quien ascendió sus prestaciones.
Las sensaciones del envite iban en aumento aunque era Mikel quien se situaba mejor encontrando mayores habilidades ofensivas. Con un bonito 16-11 en su poder, Murua paró el partido con un descanso y le vino a la perfección. Sería un enorme oasis y se adjudicó un parcial final de 11-2 para salir victorioso. Ha sido él quien ha podido entender la dinámica, aprovechando su velocidad se ha ido apoderando de los tantos y ha dominado a un Egurrola que ha visto cómo después del empate a 16 el pelotari del club Intxurre se le ha escapado por completo. Una cita que parecía tenerla cerca, se le escapó ya que este tipo de pelotaris que están integrados en el triunfo casi todo el año, saben cómo reaccionar cuando la situación tampoco va del todo bien.
En el duelo entre los seniors, la pareja del club Lapke formada por Beñat Zubizarreta y Beñat Garmendia se impusieron por 22-16 ante Ekhi Irribarria (Lapke) y Javier Cuairan (Irurtzun). La capacidad de poderío que disponen Ekhi y Javier se avistó durante los primeros tantos. Atosigaron de manera constante a un Garmendia que se vio obligado a tener que trabajar desde posiciones lejanas y nada agradables. Cuairan estaba siendo el hombre de esa primera parte. Pegando muchísimo a la pelota y sin fallar apenas nada.
Aun así, los Beñat son una dupla que apenas regalan nada y esos momentos tan difíciles que otra dupla suele ceder, ellos siguieron cabalgando. Los pegadores, fueron achicando sus fuerzas y los guipuzcoanos fueron viendo que sus oportunidades eran reales. Cuando las cosas no les han salido, los Beñat estaban a cuatro tantos de diferencia cuando su ritmo era endiablado. Por tanto, fueron ellos los que no perdonaron. Ekhi y Javi se salieron a nivel psicológico. Después del gran espectáculo que dieron en cuanto a poder, percibieron que no habían rematado a los rivales y los de Lapke, llegaron al desenlace para terminar con seis tantos de diferencia. Con lo cual, la candidatura por parte de Zubizarreta y Garmendia es clara en busca de la txapela.









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