Peio Etxeberria y Unax Landa son los campeones del Masters CaixaBank de Serie B tras superar a Erik Jaka y Arkaitz Eskuza en la final disputada en el frontón Mimetiz de Zalla por 22-18.
Una final muy trabajada, con diferentes rachas y sin un dominador absoluto, en la que los campeones consiguieron mantenerse por delante durante buena parte del encuentro y gestionar mejor los momentos decisivos. El partido comenzó con Etxeberria y Landa más asentados. Jaka, precisamente el más experimentado de los cuatro, tuvo un inicio con algunas dudas. Al delantero de Lizartza le faltó decisión en determinadas acciones, cometió varios errores y tomó alguna elección que no terminó de darle resultado. Esa situación permitió a Etxeberria y Landa construir las primeras diferencias, aunque la final tardaría poco en cambiar de dinámica.
Jaka y Eskuza reaccionan endureciendo el partido
A medida que aumentó la dureza de los tantos, Eskuza comenzó a encontrarse cada vez más cómodo. El joven zaguero conseguía pegar con fuerza, mantener la constancia desde atrás y sostener a su pareja en intercambios cada vez más largos. Fue una de las características de la final. Los zagueros tuvieron que recorrer muchos metros y trabajar muchísimo, pero ninguno consiguió imponer un dominio claro sobre el otro. Tanto Eskuza como Landa dejaron buenos pelotazos y mostraron seguridad, mientras los dos delanteros tuvieron muchísimo protagonismo.
Jaka también consiguió dejar atrás sus dudas iniciales. Empezó a hacer daño con el gancho, encontró definiciones y asumió el mando ofensivo de su pareja. La reacción llevó el partido hasta el empate a 10. Etxeberria y Landa sin embargo consiguieron cortar ese buen momento de sus rivales y fueron ellos quienes alcanzaron por delante el primer descanso obligatorio, con 12-10.
Una final de rachas y tantos muy trabajados
Tras el descanso volvió a llegar un tramo favorable para los azules. No había una superioridad aplastante sobre la cancha y muchos tantos se decidían después de bastante trabajo, pero Etxeberria y Landa estaban consiguiendo que una mayor parte de ellos terminara cayendo de su lado. Especialmente importante fue la seguridad que mostraron en ese periodo. Sin necesidad de dominar claramente desde la zaga, consiguieron construir otra ventaja y afrontar el siguiente tramo de la final con margen. Jaka y Eskuza, no obstante, volvieron a reaccionar.
La sensación durante prácticamente toda la final fue la misma: cada vez que Etxeberria y Landa conseguían abrir una diferencia, sus rivales tenían que volver a remar para mantenerse con vida. Y lo hicieron hasta conseguir colocarse 18-19 cuando el encuentro parecía haberse complicado mucho para ellos.
El dos paredes de Peio corta la reacción
Fue entonces cuando apareció una de las acciones importantes de la final. En pleno parcial favorable de Jaka y Eskuza, Peio Etxeberria encontró un enorme dos paredes que permitió a los colorados cortar la racha de sus rivales. El tanto tuvo un peso especial. Jaka y Eskuza habían conseguido volver a meterse completamente en la pelea y Etxeberria encontró una definición que permitió a su pareja recuperar la iniciativa cuando más lo necesitaba además de la buena ejecución que fue ya que a priori parecía que era un golpeo a la contra.
A partir de ahí, los campeones gestionaron mejor el desenlace. Eskuza cometió un error y, ya con Etxeberria y Landa a las puertas de la txapela, los colorados solicitaron descanso. En el último tanto, Eskuza consiguió realizar un buen resto salida desde su mano, pero la pelota terminó marchándose arriba. Ahí terminó una final en la que Jaka y Eskuza estuvieron cerca una y otra vez, pero siempre con la necesidad de recuperar las diferencias que sus rivales iban consiguiendo.
Landa responde en su primera gran final
Uno de los nombres propios fue Unax Landa. El joven zaguero no necesitó dominar de manera absoluta a Eskuza para realizar un partido de mucho nivel. Jugó con seguridad, soportó la exigencia de una final muy trabajada y ofreció exactamente la seriedad que requería el encuentro. Eskuza pudo sobresalir algo más en determinados momentos por su capacidad para sacar pelota con la derecha, pero Landa mantuvo una enorme regularidad. Los dos zagueros, pese a su juventud, respondieron a la exigencia y protagonizaron una batalla muy igualada desde atrás. Delante, Etxeberria aportó también la experiencia y la estabilidad necesarias. Sin necesitar una exhibición individual, entendió bien los diferentes momentos de la final y formó con Landa una pareja muy equilibrada.
Primera txapela profesional para Landa
El título tiene además un significado especial para los dos campeones. Para Unax Landa supone su primera txapela como profesional, conseguida después de responder con personalidad en una final exigente. Peio Etxeberria, por su parte, añade una particularidad a su palmarés en esta competición. Después de haber conseguido en años anteriores el Masters CaixaBank de Serie A, ahora también logra levantar la txapela del Masters CaixaBank de Serie B.









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