Peio Etxeberria ha comenzado la defensa de su txapela del Cuatro y Medio con una victoria de enorme valor ante Joseba Ezkurdia por 22-19. El vigente campeón ha conseguido sumar su primer punto en la liguilla de cuartos de final después de un encuentro marcado por las alternativas, los grandes parciales y la capacidad de ambos pelotaris para cambiar completamente el desarrollo del partido. Una victoria que, además, llega el día de su 28 cumpleaños, una celebración que difícilmente podía tener un desenlace mejor para el pelotari de Zenotz.
El partido ha tenido prácticamente de todo. Etxeberria ha comenzado dominando con autoridad hasta situarse 10-3, Ezkurdia ha conseguido transformar completamente el encuentro con un extraordinario parcial de 15-4 para colocarse 18-14 por delante y, cuando parecía que el de Arbizu tenía el partido encaminado, el vigente campeón ha respondido con ocho tantos por uno para terminar llevándose la victoria. Tres fases completamente diferentes que han convertido este primer enfrentamiento de la liguilla en una batalla de enorme exigencia, tanto física como mental.
Un frontón complicado y un inicio muy serio de Peio Etxeberria
Las condiciones del frontón han tenido su importancia desde los primeros tantos. No era una cancha especialmente sencilla para desarrollar el juego dentro del Cuatro y Medio que les gusta a estos pelotaris, con un frontis que despedía la pelota con fuerza y un suelo que no facilitaba demasiado su desplazamiento. A ello se sumaba un material con bastante bote, que provocaba que algunas pelotas se elevaran más de lo habitual y dificultaba encontrar situaciones claras para terminar los tantos.
En ese contexto, Peio Etxeberria ha sido quien mejor ha comenzado el encuentro. El vigente campeón ha mostrado una gran seriedad, moviendo la pelota con criterio y encontrando posiciones desde las que podía llevar la iniciativa. Ezkurdia, por el contrario, no terminaba de sentirse cómodo. Le estaba costando encontrar su juego, acumulaba errores y no conseguía imponer esa velocidad que había mostrado durante las últimas semanas. El resultado de esa primera fase ha sido un 10-3 favorable a Etxeberria, siendo una diferencia que comenzaba a transmitir la sensación de que el campeón podía romper el encuentro mucho antes de lo esperado.
Ezkurdia transforma el encuentro con un espectacular parcial de 15-4
La reacción de Joseba Ezkurdia ha sido uno de los grandes momentos del partido. El de Arbizu ha conseguido cambiar completamente las sensaciones, pero no solamente aprovechando los errores de su rival, sino a través de una modificación muy inteligente de su planteamiento.
Ezkurdia ha comenzado a buscar insistentemente la derecha de Peio Etxeberria, consciente de que es el golpe con el que el pelotari de Zenotz suele encontrar mayores dificultades cuando tiene que defender en situaciones comprometidas. Para ello ha utilizado cortadas, cambios de dirección y diferentes recursos, entre ellos las dos paredes con efecto, un golpe que no siempre aparece con tanta frecuencia en su repertorio, pero que esta vez le ha permitido hacer bastante daño.
Etxeberria ha empezado a encontrarse incómodo. Le costaba salir de determinadas posiciones, no terminaba de encontrar soluciones y había perdido buena parte del dominio de la mitad de la cancha que había conseguido durante los primeros tantos. Incluso físicamente comenzaba a transmitir ciertas dificultades para mantener el ritmo.
Mientras tanto, Ezkurdia crecía. Jugaba con inteligencia, seleccionaba mejor los golpes y conseguía ser efectivo en las situaciones ofensivas. La transformación ha sido extraordinaria. De perder por 10-3 ha pasado a colocarse 18-14 por delante en el segundo descanso obligatorio, después de encadenar un parcial de 15-4.
No solamente había recuperado los siete tantos de desventaja, sino que había conseguido abrir una diferencia de cuatro y, sobre todo, transmitir una sensación de superioridad que parecía acercarle a la victoria.
El descanso cambia las sensaciones y devuelve a Etxeberria al partido
El segundo descanso obligatorio, de tres minutos, ha terminado teniendo una importancia considerable en el desenlace. El encuentro estaba siendo físicamente muy exigente y ambos pelotaris comenzaban a acusar el desgaste. Para Peio Etxeberria, aquella interrupción ha supuesto una oportunidad para reorganizarse, recuperar la calma y buscar soluciones a los problemas que le estaba planteando Ezkurdia. Y lo ha conseguido.
El de Zenotz ha vuelto a encontrar la mitad de la cancha en diferentes situaciones, ha podido utilizar con mayor frecuencia su izquierda y ha recuperado parte de esa capacidad para desplazar al rival que había mostrado durante el inicio. También ha sabido mantener la concentración pese a cometer una falta de saque en un momento delicado. Un error que podía haber terminado de complicarle el encuentro, pero que no ha provocado que perdiera la confianza.
Al otro lado, Ezkurdia ha comenzado a mostrar algunas dificultades para mantener el nivel que había exhibido durante su remontada. El pelotari que vestía de rojo ha tenido oportunidades para seguir haciendo daño, pero no siempre ha conseguido aprovecharlas. Algunos remates que anteriormente estaba ejecutando con eficacia han dejado de encontrar el resultado esperado y también han aparecido errores no forzados que han facilitado la recuperación de su rival.
Ocho tantos por uno para culminar una remontada de campeón
Cuando Joseba Ezkurdia dominaba por 18-14, la victoria parecía inclinarse hacia su lado, especialmente por las sensaciones que estaba ofreciendo. Sin embargo, Peio Etxeberria nunca ha dado el partido por perdido.
El vigente campeón ha conseguido encadenar un extraordinario parcial de 8-1, recuperando la iniciativa y obligando a Ezkurdia a disputar los últimos tantos en unas condiciones completamente diferentes a las que había disfrutado antes del descanso. La capacidad del pelotari de Zenotz para volver a encontrar su juego ha sido decisiva. Ha recuperado confianza, ha conseguido utilizar sus mejores recursos y ha evitado que los momentos de dificultad terminaran convirtiéndose en una derrota.
Ezkurdia, por su parte, no ha conseguido cerrar un partido que había logrado llevar hacia sus intereses después de una remontada espectacular. Su rendimiento durante buena parte del encuentro había sido excelente, pero en el tramo definitivo no ha podido mantener la misma eficacia.
El 22-19 final ha premiado la resistencia y la capacidad de reacción de un Peio Etxeberria que ha sabido sobrevivir a los peores momentos y terminar imponiendo su juego cuando más lo necesitaba.









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