La tercera jornada del Torneo San Miguel de Oñati dejó dos partidos largos, exigentes y tremendamente disputados. Cerca de una hora de juego en cada encuentro y dos desenlaces que no se decidieron hasta el tramo final. Paraguayo-Salinas superaron por 22-20 a Landa-López, mientras que Etxaniz-Santesteban vencieron 22-18 a Nazabal-Sotil para conseguir el billete a semifinales.
Paraguayo y Salinas remontan tras un inicio muy complicado
El encuentro juvenil tuvo prácticamente dos partidos diferentes. Enaitz Landa y Ahetz López (Tolosa) comenzaron mucho mejor, aprovechando especialmente las dificultades de David Salinas (Jarrero), que arrancó sin seguridad y acumuló alrededor de ocho errores en los primeros compases. La pareja de Tolosa supo aprovecharlo para abrir una brecha importante y colocarse con un 13-6 que parecía encarrilar el encuentro.
Precisamente entonces llegó uno de los tantos que cambió la dinámica. Fue una pelota muy trabajada y de mucha dureza que terminó cayendo del lado riojano. A partir de ahí, Salinas comenzó a soltarse y el partido cambió por completo. El zaguero riojano fue encontrando la seguridad que no había tenido al comienzo y terminó mostrando incluso la espalda a López en diferentes fases. El pelotari de Tolosa realizó un encuentro muy seguro, prácticamente sin conceder errores, pero con el paso de los tantos Salinas terminó imponiendo algo más desde la zaga.
También creció Javier Tuesta ‘Paraguayo’ (Najerino). El delantero aprovechó las oportunidades que comenzaron a aparecerle y estuvo especialmente acertado en la definición, terminando alrededor de once tantos, además de responder bien cuando le tocó trabajar defensivamente. La ventaja de los tolosarras desapareció y, una vez alcanzada la igualdad, comenzó otro partido. Ninguna pareja consiguió marcharse y el marcador avanzó con diferencias mínimas hasta el desenlace. Landa y López siguieron peleando cada tanto. Landa había realizado una muy buena primera mitad, aunque acusó más el desgaste posteriormente y dispuso de menos oportunidades ofensivas.
En los momentos definitivos, Paraguayo y Salinas apenas concedieron y estuvieron algo más acertados. Después de haber estado siete tantos abajo, completaron la remontada con un 22-20 que les mete en las semifinales.
Etxaniz-Santesteban golpean primero y resisten la reacción navarra
También necesitó mucho trabajo la pareja formada por Ander Etxaniz (Olalde) y Endika Santesteban (Irurtzun) para eliminar a los de Larraun Igor Nazabal y Julen Sotil. El comienzo, sin embargo, hizo pensar en un partido muy diferente. La pareja formada por Etxaniz y Santesteban salió disparada hasta colocar un contundente 7-0.
Sotil sufrió especialmente durante ese arranque. No consiguió entrar cómodo en el encuentro y Santesteban aprovechó para mostrarle la espalda y llevar inicialmente el peso en la zaga. Pero Nazabal y Sotil consiguieron sobrevivir a ese mal comienzo y fueron entrando progresivamente en el partido. La remontada terminó llevando el marcador hasta el 10-10, y desde ese momento desaparecieron las grandes diferencias. Santesteban y Sotil mantuvieron una batalla muy equilibrada atrás, sin que ninguno consiguiera romper definitivamente al contrario, mientras que delante tanto Etxaniz como Nazabal encontraron oportunidades para terminar el tanto.
El desgaste fue aumentando y el partido llegó muy abierto a sus últimos compases. Ahí estuvo una de las claves. Etxaniz apareció en el momento decisivo, acertando pelotas importantes cuando el margen de error era mínimo. Algún fallo de la pareja navarra terminó ayudando a que Etxaniz y Santesteban consiguieran esa pequeña renta que ya resultaría definitiva. Con lo cual el 22-18 cerró otro partido de enorme igualdad y coloca a Etxaniz-Santesteban en semifinales, después de una jornada en el Zubikoa de Oñati marcada por la duración, la dureza y dos encuentros que exigieron muchísimo a las cuatro parejas.









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