Oihan Etxeberria y Unax Apeztegia firmaron el primer punto de la liguilla de cuartos de final del torneo de El Antiguo en un disputado encuentro.
El primer día en el Antiguo trajo en categoría promesas el triunfo por parte de Igor Nazabal (Larraun) y Aimar Segurola (Gazteleku) al derrotar por 22-19 a Unax Ramirez (Kurene) y Ugaitz Apeztegia (Oberena).
La pareja que no salía como favorita con Segurola entrando como sustituto de Leonet hicieron un buen partido ya que a priori podría haber dudas. Sin embargo, ante una de las duplas más llamativas de la categoría de promesas se llevaron el partido en una cita que tuvieron que tratar por marchar por debajo. Después de un inicio muy igualado sin que ninguna de las dos parejas se marcharan, Nazabal y Segurola se colocaron 7-6 pero los rojos se marcharon en el electrónico hasta el 12-7.
No obstante pudieron traer el partido para que Ramirez y Apeztegia consiguieran las diferencias nuevamente pareciendo más resolutivas aunque no fueran ciertas. El buen hacer de los azules sobre todo con un Segurola que se topó muy suelto con ambas manos y en la delantera Nazabal consiguió superar a Ramirez en esos tantos definitivos. Pudieron ofrecer velocidad mientras a los rojos les costó mucho hacer tantos. El delantero vizcaíno protestó alguna pelota dudosa que planteaba que no había tocado por encima de la chapa. Aun así, en los momentos más trascendentes los azules se mostraron más con un Segurola que dejó muy buena imagen en su hacer de suplente mientras Nazabal volvió a mostrar la casta con la que está hecho. Por parte de Ramirez y Apeztegia, tuvieron muchos tantos en los que dominaron, pero a la hora de tener la renta que parecía definitiva, no pudieron disponer de las armas ofensivas suficientes para luchar por el triunfo. Con el 17-21 lo intentaron con ambos forzando y mucho a los contrincantes pero con un error de Ramirez en busca de atacar, finalizó la cita.
Mediante un 22-17 Oihan Etxeberria (Oiarpe) y Unax Apeztegia (Oberena) se llevaron la victoria y con ello el punto al doblegar a Joanes Cestau (Behar Zana) y Aingeru Bernaola (Lea Ibarra). Era la revancha entre los delanteros finalistas de la pasada edición en la final de los promesas siendo en esta ocasión el oiartzuarra quien se llevaba el triunfo y siendo además el pelotari más destacado de la tarde.
Si durante la jornada de ayer quien más espectáculo dio fue Eñaut Lizeaga, durante esta jornada de miércoles el turno ha sido para Oihan Etxeberria. Aun así, ha tenido un duro adversario como Bernaola que no es ese espectáculo que le gusta a la gente, pero si de liderazgo de constancia, de saber estar y de saber sufrir.
Siempre iban a ser Etxeberria y Apeztegia quienes iban a llevar la tónica del partido dominando gran parte de los tantos. Un Etxeberria con mucha facilidad para la definición mientras Apeztegia que se le notaba con chispa y con soltura teniendo a Aingeru en casi todo momento a su espalda, cometió errores que no suele confirmar. Al principio unos cuatro que algunos fueron no forzados y otros algo forzados aunque con capacidad para que un pelotari como él las pusiera en el frontis donostiarra.
La diferencia siempre era favorable gracias a un Etxeberria que estaba sabiendo llevar el liderazgo. Por la otra parte, pese a verse dominados muchas veces, Joanes y Aingeru no estaban errando pelotas y eso estaba siendo algo vital para no salirse por completo. No se vio al Cestau resolutivo que con pocos golpes suele pasar a dominar sino que se le vio bastante dudoso y con poca reacción ofensiva. Bernaola, sin embargo, ejerció de líder absoluto y le metió a Joanes en la cita en más de un momento pese a que las sensaciones no fueran las mejores para el delantero de Aduna. El zaguero vizcaíno mostró mucho tesón y saber estar pese a que el encuentro estaba muy complicado.
Aun así, hubo algún tanto llegando al desenlace que pudieron dominar y del 11-17 dieron el susto para alcanzar el 16-17. Aun así no pudieron igualar y meter más tensión en el cuerpo a los contrincantes, sobre todo a un Apeztegia que no estaba teniendo su tarde en cuanto a seguridad. Por tanto, finalmente, metieron un parcial de 5-1 con Etxeberria sabiendo forzar mientras los contrincantes a base de lucha lo intentaron pero les faltó ese plus. Seguramente, que si no tuviéramos a un luchador como Bernaola sobre la cancha, este partido se hubiera decidido mucho antes y con una diferencia más amplia. Lo positivo para ellos es que no se van a casa con un tanteo tan malo. Aun así, se verán obligados a tener que batir a Egiguren-Sotil. Por parte de Etxeberria y Apeztegia dan un trascendente paso para las aspiraciones de estar en la ronda de semifinales.









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