Darío se pronunció consiguiendo el primer punto del campeonato Manomanista en el partido disputado en el frontón Ogeta de Gasteiz al derrotar a Javier Zabala por 22-17.
Era un encuentro importante para poder aspirar a las semifinales ya que el primer punto siempre suele tener esa trascendencia. Ha sido Darío el que se ha impuesto en el envite riojano ante Javier Zabala. Con una dureza inmensa, superando los 300 pelotazos, el de Ezcaray continúa ligado al triunfo tras arrancar en octavos de final con triunfo la pasada semana ante Jon Ander Peña.
Desde el comienzo se iba a vivir esa dureza. Ninguno de los dos pelotaris iba a dar su brazo a torcer. Cada uno con sus armas y en busca de encontrar los tantos. Quien iba a estar mejor sería Zabala. Encontró mayores ángulos y garantías para poder hacer tantos. Llegando al ecuador, Darío consiguió disponer de muchas mejores sensaciones. El duelo también cabalgaba por ese recorrido de dureza en el que estaban recorriendo muchos lugares de la cancha.
El de Ezcaray consiguió traer esa mínima diferencia para ser él quien se situaba por delante en el 12-11. Tras esos tres minutos, seguiría él quien se encontraba mejor sobre la cancha. A Zabala se le veía más cansado. El de Logroño había realizado tantos espectaculares y había llevado la iniciativa en varios aspectos, pero en ese tramo, el físico de Darío era superior.
Entremedias hubo una apertura de Darío que los jueces dieron como mala y que fue muy dudosa donde parecía no haber tocado esa chapa del ancho. Sin ninguna protesta, el de Ezcaray no se salió del partido, y con un dos paredes iba a cosechar un nuevo tanto. La dinámica para Javier iba cuesta abajo ya que no terminaba de poder dar ese plus para doblegar en la cancha al oponente. Paró de nuevo la cita para escuchar los consejos de su botillero Xabier Rekalde. Le añadía que debían ser agresivos e ir a por el tanto.
Tuvo que hacer muchísimo para poder hacer un tanto tras un punto de lo más competido donde Zabala pudo por fin estar al ataque. Era un 16-12 a favor de Darío, pero Javier a base de buen juego, y un error de su oponente le obligó a él a parar. Llegaron al 16-16 con todo muy abierto. Es más, le haría un tanto más para situarse por delante y volver a estar vivo para esos últimos tantos.
Sin embargo, sería en ese 17 donde se quedó Zabala en esta cita. Seis tantos consecutivos vinieron para Darío pese a esos tres minutos del tanto 18. No se descentró y el físico tuvo mucho que ver. Se le notó mucho más entero y dentro de su aspecto táctico dio un plus en el ataque. Fue a por el saque remate y encontró tantos rápidos. También hubo un compás donde defendió de volea una pelota casi pasada desde el seis que tuvo un mérito tremendo.
Con lo cual, de cara a ese desenlace, Darío llegó mucho más entero y se llevó un duelo donde quien tenía el saque tuvo mucho poder y pudo abrir diferencias. Para Zabala, sin embargo, pese a la derrota es un buen tanteo para afrontar los dos próximos partidos.









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