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Abantzu busca una jornada histórica en Zestoa y el Atano III coronará a los campeones de honor y primera de Gipuzkoa

finales senior de gipuzkoa

El club Abantzu de Zestoa disputará este viernes las finales de Tercera y Segunda con el ascenso ya asegurado en ambas categorías. El sábado, el Atano III de Donostia acogerá las finales de Primera y División de Honor, con cuatro parejas de gran nivel en busca de las txapelas más importantes del campeonato.

El Campeonato de Gipuzkoa de parejas llega a su desenlace en categoría sénior con un fin de semana que promete pelota de muchos quilates y cuatro txapelas en juego. La primera jornada tendrá lugar este viernes 6 de noviembre, a partir de las 19:00 horas, en el frontón de Zestoa, donde el club Abantzu será el gran protagonista al contar con representantes en las finales de Tercera y Segunda. El sábado 7, desde las 10:30 horas, la competición se trasladará al Atano III de Donostia para resolver los títulos de Primera y División de Honor, en un festival que podrá seguirse a través del canal de YouTube de la Federación Guipuzcoana de Pelota.

Para Abantzu, la jornada del viernes tendrá un significado especial independientemente de los resultados. El club de Zestoa ha conseguido situar a dos parejas en las finales sénior y, con ello, garantizar su presencia en categorías superiores la próxima temporada. Un doble ascenso que refleja el buen momento competitivo de la entidad y que ahora podrá celebrarse delante de su afición, con la posibilidad de añadir una o incluso dos txapelas a una campaña que ya puede considerarse muy positiva.

Tercera: Ibon Ibarra, la principal amenaza para el sueño de Abantzu

La primera final enfrentará a Caramanzana y Azkue, de Abantzu, con Ibon Ibarra y Agirresarobe, representantes de Eibar, en un duelo en el que la pareja eibarresa parte con cierto favoritismo por la presencia de uno de los pelotaris más determinantes de la categoría.

Ibon Ibarra es un delantero capaz de cambiar el desarrollo de un encuentro con su capacidad ofensiva. Tiene esa marcha adicional que le permite acelerar los tantos, encontrar situaciones favorables y romper partidos cuando consigue imponer su juego. Su presencia supone un argumento importante para Eibar, que tratará de aprovechar esa capacidad de desequilibrio para hacerse con el título.

Enfrente estará una pareja de Abantzu que ha completado un campeonato de gran mérito y que afrontará la final con la tranquilidad de haber conseguido ya el objetivo del ascenso. Esa circunstancia puede permitir a los representantes de Zestoa jugar con menos presión, aunque el escenario también añadirá un componente emocional importante. Disputar una final provincial en casa, ante familiares, compañeros de club y aficionados, es una oportunidad que no se presenta todos los días.

La clave para los locales estará en impedir que Ibarra encuentre continuidad en sus acciones ofensivas y en conseguir que el partido se desarrolle en un terreno donde puedan competir cada tanto. Eibar intentará hacer valer su potencial, mientras que Abantzu buscará transformar la ilusión de una jornada especial en una victoria que pondría el mejor cierre posible a su recorrido por Tercera.

Segunda: Lapke pone a prueba a una pareja de Abantzu con recursos en todas las posiciones

La final de Segunda ofrecerá un enfrentamiento especialmente atractivo entre Iker Izagirre y Aratz Ormaetxea, del club Lapke, y Xabat Sasiain y Julen Odriozola, de Abantzu. Dos parejas con argumentos diferentes, pero con suficientes recursos para protagonizar un partido intenso y abierto.

Uno de los aspectos más interesantes del encuentro será la composición de la pareja de Zestoa. Tanto Sasiain como Odriozola son pelotaris que pueden desenvolverse en los cuadros delanteros, aunque este último ha demostrado también una notable capacidad para actuar en la zaga. Odriozola sabe defender pelotas de aire, tiene recursos para sostener intercambios largos y dispone de condiciones para responder cuando el partido exige continuidad en el peloteo.

Su enfrentamiento con Ormaetxea será uno de los puntos de atención. El zaguero de Lapke llega mostrando un buen nivel de juego, con una derecha potente que le permite ganar metros y buscar el dominio de los cuadros largos. Si consigue imponer su pegada, facilitará mucho el trabajo de Izagirre en la delantera.

Y precisamente ahí aparece otro de los grandes peligros para Abantzu. Iker Izagirre es un delantero especialmente incómodo cuando dispone de espacios, un pelotari astuto, con capacidad para encontrar huecos y utilizar el gancho para resolver tantos. También destaca por su habilidad defensiva y por saber intervenir en situaciones comprometidas, cualidades que lo convierten en un rival difícil de controlar.

Por su parte, Sasiain ofrece un perfil muy completo. Su condición física, su capacidad para defender y finalizar y su facilidad para adaptarse a partidos de intensidad elevada lo convierten en una pieza fundamental para las aspiraciones de Abantzu. Será importante que consiga entrar en juego con frecuencia y que la pareja local encuentre un equilibrio entre el peloteo y las oportunidades de ataque.

Aunque Lapke presenta argumentos para partir con una ligera ventaja, Abantzu ha demostrado durante el campeonato que puede competir a gran nivel. El ascenso ya está conseguido, pero jugar la final en Zestoa supone un estímulo añadido para una pareja que intentará cerrar la temporada levantando la txapela delante de su público.

Primera: Egiguren y Artetxe frente a Armaolea y Goiburu, un duelo de mucha pegada

El sábado, el protagonismo se trasladará al Atano III de Donostia, donde la final de Primera enfrentará a Iker Egiguren y Jokin Artetxe, de Ilunpe, con Julen Armaolea y Artea Goiburu, de Lapke. Un partido que reúne a cuatro pelotaris de gran nivel y que promete una batalla de enorme exigencia, especialmente en los cuadros largos.

La presencia de dos zagueros con mucha pegada será uno de los principales atractivos. Artetxe, todavía muy joven, ha demostrado disponer de condiciones suficientes para desenvolverse en esta categoría, mientras que Goiburu representa una amenaza constante por su capacidad para golpear con fuerza y buscar el dominio de la cancha. El enfrentamiento entre ambos puede condicionar buena parte del desarrollo de la final. Quien consiga sostener mejor el peloteo y ganar metros permitirá a su delantero disponer de situaciones más favorables para buscar el tanto.

En los cuadros delanteros, Iker Egiguren aparece como una de las grandes referencias de la pelota aficionada. Se trata de un pelotari muy completo, con longitud en ambas manos y una capacidad notable para imprimir ritmo a los encuentros. Su participación constante en el juego no solamente incomoda a los delanteros rivales, sino también a los zagueros, que deben responder a una pelota que llega con velocidad y exigencia.

Egiguren tratará de llevar el encuentro a un ritmo alto, buscando intervenir con frecuencia y dificultar que Lapke pueda asentarse. Enfrente, Armaolea tendrá la responsabilidad de contrarrestar ese protagonismo y aprovechar las oportunidades que pueda generar la pegada de su compañero. Su capacidad para seleccionar las pelotas, finalizar cuando aparezcan ocasiones y evitar errores innecesarios puede resultar decisiva.

La final presenta suficientes alternativas como para imaginar diferentes desarrollos. Si Ilunpe consigue imponer el ritmo de Egiguren, obligará a Lapke a realizar un gran esfuerzo defensivo. Si Goiburu logra dominar la zaga y Armaolea encuentra opciones de ataque, la pareja de Lapke tendrá mucho que decir.

División de Honor: la experiencia de Santxo y Aranguren frente a la resistencia de Tartaloetxe

La última final del Campeonato de Gipuzkoa enfrentará a Xabi Santxo y Mikel Aranguren, del club EPLE, con la pareja de Tartaloetxe, que contará con Aitor Elizegi en la zaga y cuyo acompañante en los cuadros delanteros está pendiente de confirmación definitiva.

En principio, todo apunta a que será Alex Sukia quien dispute el encuentro, aunque durante buena parte del campeonato el compañero de Elizegi ha sido Beñat Azketa. La participación de Sukia llegó durante la ausencia de Azketa, que se encontraba disputando el Mundial con la Euskal Selekzioa, y habrá que esperar para conocer la composición definitiva de la pareja.

La posible presencia de Azketa supondría un cambio importante en el análisis del partido. El delantero es una de las grandes referencias de la categoría y su capacidad competitiva ofrece a Tartaloetxe un potencial ofensivo especialmente elevado. Con Sukia, la pareja mantiene argumentos para competir, aunque deberá encontrar otras soluciones frente a un rival que destaca por su solidez.

Y es que Santxo y Aranguren forman una de esas parejas a las que resulta especialmente complicado hacerles el tanto. Ambos destacan por su regularidad, su capacidad para sostener el peloteo y la escasa cantidad de errores que conceden. No necesitan recurrir constantemente a acciones espectaculares para hacerse fuertes, porque su principal virtud reside en mantener la exigencia durante muchos tantos consecutivos.

Santxo, además, cuenta con una experiencia considerable en este tipo de escenarios. Ha conquistado en numerosas ocasiones el Campeonato de Gipuzkoa de División de Honor y conoce perfectamente lo que supone disputar una final. En su trayectoria quedan aquellas etapas en las que lo conseguía con la camiseta de Pagazpe, compartiendo cancha con diferentes compañeros y consolidándose como uno de los delanteros más fiables de la competición.

Su capacidad para jugar largo con ambas manos, imprimir velocidad a la pelota y reducir los errores convierte a la pareja de EPLE en un rival especialmente incómodo. Aunque Santxo no es un delantero que dependa de la definición constante, sabe construir los tantos y mantener una presión que termina pasando factura a sus adversarios.

En los cuadros largos se espera una batalla de paciencia entre Aranguren y Elizegi. Ninguno destaca por buscar golpes definitivos de manera continuada, pero ambos son zagueros de gran consistencia, capaces de devolver muchas pelotas y sostener intercambios exigentes. Será importante comprobar quién consigue mantener mejor la posición y evitar que el rival encuentre situaciones de ventaja.

Para Tartaloetxe, el desafío será encontrar la manera de superar esa resistencia. Si finalmente juega Sukia, deberá aportar soluciones ofensivas y aprovechar los espacios que pueda generar el trabajo de Elizegi, consciente de que enfrente tendrá a una pareja que concede muy pocas facilidades. Si entra Azketa, el encuentro podría adquirir un desarrollo diferente por la capacidad del delantero para desequilibrar y resolver situaciones comprometidas.

En cualquier caso, la final se presenta como un enfrentamiento en el que la paciencia, la regularidad y la capacidad para mantener el nivel durante todo el partido pueden resultar determinantes. EPLE tratará de hacer valer su experiencia y solidez, mientras que Tartaloetxe buscará las armas necesarias para romper una pareja especialmente rocosa.