España se ha llevado el último enfrentamiento de la fase de grupos ante Euskal Selekzioa en el Mundial de Pelota de Buenos Aires, después de un partido que ha cambiado radicalmente con la entrada de Jorge Fernández.
El riojano ha sustituido a Fermín Arribillaga tras un primer joko dominado por Gaizka Carregal y ha sido el gran protagonista de una remontada que deja sensaciones interesantes de cara a la final que ambas selecciones disputarán este fin de semana.
Aunque el resultado no tenía consecuencias clasificatorias, puesto que las dos selecciones ya habían asegurado su presencia en la lucha por el título, el encuentro ofrecía una oportunidad para medir fuerzas antes de la cita decisiva. Y lo cierto es que ha dejado dos caras muy diferentes, con un Carregal claramente superior durante el inicio y un Fernández que ha terminado imponiendo su juego con autoridad.
De la superioridad de Carregal a la irrupción de Fernández
El comienzo ha tenido un único protagonista. Gaizka Carregal ha dominado con claridad a Fermín Arribillaga, al que ha superado por un contundente 10-3 en el primer joko. El representante de Euskal Selekzioa se ha mostrado muy superior, sin permitir que su rival encontrara continuidad ni pudiera entrar realmente en el partido.
Sin embargo, todo ha cambiado con la entrada de Jorge Fernández en el segundo joko. El riojano ha ofrecido una versión completamente diferente a la de su compañero, mostrando una gran soltura, golpeando con decisión y, sobre todo, encontrando soluciones ofensivas para cerrar los tantos.
Fernández ha conseguido imponer su ritmo desde el comienzo, obligando a Carregal a jugar en unas condiciones muy distintas a las del primer parcial. Su capacidad para tomar la iniciativa y definir ha terminado marcando las diferencias, hasta imponerse por 10-4 y forzar el desempate.
El tercer joko también ha tenido un detalle importante desde su inicio. El saque ha correspondido a Carregal, una ventaja que adquiere especial relevancia en un desempate a cinco tantos. Sin embargo, Fernández ha sabido neutralizar esa circunstancia y ha continuado jugando con la misma determinación, buscando la pelota de cara y evitando que su rival pudiera recuperar el mando.
El riojano ha terminado cerrando el partido por 5-1, completando una remontada que parecía difícil de imaginar después del primer set. Más allá de los tanteos, lo más destacado ha sido la naturalidad con la que ha conseguido transformar el encuentro, pasando de una España completamente superada a otra capaz de llevar la iniciativa y dominar los intercambios.
La decisión de Olaetxea y la incógnita de Irribarria
El partido también ha dejado una cuestión interesante en la gestión de los pelotaris. España ha utilizado a sus dos representantes, primero Arribillaga y después Fernández, mientras que Euskal Selekzioa ha mantenido a Gaizka Carregal durante los tres jokos.
Ekhi Irribarria no ha intervenido en ningún momento, por lo que queda abierta la incógnita sobre los planes del seleccionador Olaetxea para la final. Habrá que comprobar si mantiene a Carregal, si apuesta por Irribarria desde el comienzo o si contempla utilizar a ambos en función del desarrollo del encuentro.
La ausencia de Irribarria adquiere todavía más interés teniendo en cuenta que las dos selecciones volverán a enfrentarse dentro de unos días. No sería extraño que el cuerpo técnico haya preferido reservar alguna de sus cartas para el partido verdaderamente importante, aunque será la final la que permita conocer su planteamiento.
Por parte española, Fernández ha dejado argumentos suficientes para convertirse en una pieza fundamental. Su entrada no solo ha cambiado el marcador, sino también la dinámica del juego, y ha demostrado una capacidad de definición que puede resultar decisiva en un enfrentamiento de máxima exigencia.









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