Joseba Ezkurdia y Julen Martija han dado un paso importante en la liguilla de semifinales del Torneo San Mateo de Logroño después de imponerse por un contundente 22-13 a Darío y José Javier Zabaleta.
Un resultado especialmente importante por el formato de la competición. Únicamente la primera pareja del grupo consigue el billete para la final, por lo que el -9 con el que comienzan Darío-Zabaleta les deja en una situación muy complicada.
Darío-Zabaleta necesitarán una victoria amplia
Darío y Zabaleta disputarán su segundo encuentro el miércoles frente a Laso-Landa. Ya no solamente necesitarán ganar, sino hacerlo por una diferencia importante para recuperar el terreno perdido en el tanteo y mantener opciones reales de clasificación. El resultado además, también coloca en una buena situación a Ezkurdia-Martija antes de su partido del viernes frente a Laso-Landa. Si estos últimos derrotan el miércoles a Darío-Zabaleta, el encuentro del viernes se convertirá prácticamente en una semifinal directa por la plaza en la final. En otros escenarios, las diferencias de tantos pueden terminar teniendo mucho que decir.
Ezkurdia vuelve a enseñar su mejor versión como delantero
Más allá de las cuentas, el partido volvió a dejar una sensación que empieza a repetirse durante este San Mateo: Ezkurdia está mostrando en la delantera una de sus mejores versiones de los últimos tiempos.
Después de disputar el Parejas de la pasada temporada como zaguero, su regreso a los cuadros delanteros está dejando muy buenas sensaciones. Se le ve velocidad en las manos, capacidad para entrar continuamente en juego y, especialmente, acierto a la hora de terminar los tantos, una faceta en la que en otras ocasiones le ha costado encontrar continuidad. Ya lo demostró en la previa superando junto a Martija a Altuna-Bikuña, y volvió a hacerlo ante una pareja de enorme entidad como Darío-Zabaleta. Ezkurdia jugó con agresividad, buscando el tanto y aprovechando las oportunidades que aparecieron en los cuadros alegres.
Martija resiste el poder de Zabaleta
El partido presentaba además una prueba durísima para Martija. Tener enfrente a José Javier Zabaleta supone asumir que durante muchos momentos tocará defender y jugar desde posiciones incómodas.
Zabaleta consiguió hacer daño e incluso sumar tantos desde la zaga, pero Martija nunca desapareció del encuentro. Mantuvo su habitual seguridad y, incluso cuando se vio dominado, buscó siempre colocar ese pelotazo extra en el frontis para continuar dando vida al tanto. Ese trabajo tuvo todavía más valor con un Ezkurdia inspirado por delante. La pareja supo sobrevivir a los momentos de dominio de Zabaleta y trasladar posteriormente la batalla hacia unos cuadros delanteros en los que la diferencia fue mucho mayor.
La falta de competición todavía pesa a Darío
Darío llegaba a San Mateo después de haber disputado varios encuentros tras su lesión, pero un partido de competición de esta exigencia supone un salto de intensidad. Y ante Ezkurdia-Martija todavía se pudo apreciar cierta falta de rodaje. El delantero riojano tuvo pocas oportunidades para hacer daño y apenas pudo sumar tantos en ataque. Enfrente, Ezkurdia estuvo mucho más incisivo y esa diferencia entre los delanteros terminó siendo una de las claves del encuentro.
Sin embargo, Darío-Zabaleta consiguieron sumar algunos tantos en el tramo final para reducir parcialmente la diferencia, pero Ezkurdia-Martija fueron superiores como pareja y cerraron el 22-13.
Por tanto, es un triunfo de mucho valor para los vencedores, no solamente por sumar el primer punto, sino también por hacerlo con nueve tantos de margen en una liguilla en la que cada tanto puede terminar decidiendo quién estará el domingo peleando por la txapela de San Mateo.









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