CAMPEONATO PAREJAS

A falta de la jornada final se confirman las dos parejas eliminadas

confirman dos parejas eliminadas
Foto: Aspe

Ya están confirmadas de forma matemática las dos parejas eliminadas en esta primera fase de la liguilla tras la disputa de la jornada 13.

Se trata de Peio Etxeberria–Rezusta y Artola–Imaz, que se quedan sin opciones de alcanzar los puestos que dan acceso a la siguiente ronda. La combinación de resultados de este fin de semana ha terminado de cerrar su destino.

La eliminación de Etxeberria–Rezusta ya había quedado prácticamente sellada en la jornada anterior, pero ahora es oficial. Ha sido una pareja que no ha logrado encontrarse en ningún momento del campeonato. Han alternado tramos competitivos dentro de los partidos con fases de desconexión, pero sin continuidad real. En varios partidos mostraron momentos de buen nivel, incluso con opciones de victoria, pero no consiguieron sostener el rendimiento hasta los desenlaces. La falta de regularidad ha sido su principal lastre en una liguilla muy exigente.

En el caso de Artola–Imaz, la situación ha sido algo más compleja. La victoria de Peña–Imaz en Tafalla —con Peña sustituyendo a Artola— permitió a la pareja llegar con vida a esta jornada, dependiendo de terceros resultados. Sin embargo, el triunfo de Altuna–Ezkurdia ante Jaka–Iztueta terminó por cerrar cualquier posibilidad matemática. De este modo, pese a hacer su parte el viernes, quedaron definitivamente fuera.

La trayectoria de Artola–Imaz deja la sensación de que les ha faltado un punto de pegada como bloque. Desde el inicio de la competición estaban señalados como una de las parejas con más dificultades potenciales, junto a Zabala–Martija, que sin embargo han reaccionado y se han metido de lleno en la pelea. Artola–Imaz han competido, han estado cerca en varios marcadores, pero en demasiadas ocasiones han llegado al tramo final por detrás o dependiendo del error rival más que de su propio dominio.

Además, la lesión de Artola —que causó baja a partir de la jornada 9 por problemas en el dedo— terminó de complicar el camino. Hasta ese momento ya les estaba costando cerrar partidos, pero la ausencia del zaguero rompió definitivamente la dinámica. Dos eliminaciones que confirman la dureza de la liguilla y lo caro que se paga no tener regularidad competitiva jornada tras jornada.