Fueron cuatro los partidos que se vivieron durante la tarde del domingo en el torneo Reino de Nájera en la modalidad del Cuatro y Medio.
Normalmente lo que más espectáculo da se hace esperar, pero en esta ocasión ha sido en el primer partido. Pese a que la diferencia que se ha visto en el marcador, Inar Olano (Bergara) ha dado un auténtico recital para poder vencer con un 18-4 a Mikel Iñarrea (Txaruta). Hizo tantos de todo tipo, el cómo mueve la pelota es espectacular y realizó tantos francamente asombrosos. El navarro vivió un auténtico ciclón en sus carnes y apenas pudo hacer frente a lo que el rival le propuso. Pese a la enorme diferencia, Iñarrea comenzó con un 1-0 por delante, pero a partir de ahí, el guipuzcoano logró las diferencias.
En el segundo choque, que se podía esperar algo igualado, fue para Adei Lizarralde (Ilunpe) al derrotar por 18-3 a Aitor Arteaga (Zazpi Itturri). El finalista del pasado año se vio superado de manera completa por un Lizarralde que mostró una velocidad extra. Con su izquierda tiene esa capacidad y fue un 10-0 inicial muy difícil para el de Zazpi Itturri. En ningún instante consiguió tener una dinámica en la que se viera para poder superar a un Adei espectacular. Por tanto, Lizarralde y Olano se medirán en una semifinal que se podrá esperar de un nivel inmenso.
Por parte de los cadetes, Xuban Ilarramendi (Behar Zana) doblegó a Gotzon Erkiaga (Joko Alai) por 18-11. Un partido donde el vizcaíno si pudo ir con alguna pequeña diferencia en el inicio. Sin embargo, tras el 6-6, el guipuzcoano consiguió marcharse aunque hubo reacción desde 11-6 hasta el 11-14. Aun así, Ilarramendi lo supo definir. Se encontró más seguro, jugó a bote pudiendo manejar bien la pelota con un Erkiaga que no tuvo su día. Cometió muchos fallos y en esas posiciones en las que le suele gustar más rendir, tampoco le salió.
Para finalizar, Jon Patxi Okiñena (Buruzgain) se clasificó para disputar los cuartos de final al vencer a Ángel Peciña (Club Pelota 22) por 22-10. El navarro pudo abrir diferencias desde el comienzo y no hubo partidos. Un Okiñena muy serio sobre la cancha. Impuso su velocidad, falló menos que la otra vez y fue quien iba a dominar ante un Peciña que no tuvo la mejor de sus prestaciones sobre la cancha. Con la mano también se le notó incómodo dando la sensación de que no estaban del todo santas. Por ello, Jon Patxi, será rival de su compañero de club Pablo Aldaz que la próxima semana jugará la final del memorial Guillermo Mazo.









Comentar...