CUATRO Y MEDIO

Peña sacude el grupo de la muerte con una amplia victoria ante Laso

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Jon Ander Peña ha protagonizado la primera gran sorpresa de la liguilla de cuartos de final del Campeonato del Cuatro y Medio al imponerse por un contundente 22-11 a Unai Laso en el frontón Bizkaia de Bilbo. El pelotari de Tolosa ha derrotado a uno de los principales favoritos a conquistar la txapela, pero lo más llamativo no ha sido únicamente su victoria, sino la autoridad con la que ha conseguido superar al campeón de 2024.

Un resultado de enorme importancia dentro del Grupo B, donde también compiten Jokin Altuna y Javier Zabala. En una liguilla que se presenta especialmente igualada, los once tantos de diferencia pueden terminar teniendo un valor considerable si la clasificación acaba dependiendo del tanteo.

Peña ha dado continuidad a las extraordinarias sensaciones que había mostrado en los octavos de final ante Iñaki Artola, al que derrotó por 22-4. Dos encuentros, dos victorias contundentes y una imagen de enorme seguridad que le sitúa en una posición muy interesante para afrontar las próximas jornadas.

Peña no se deja intimidar por el favoritismo de Laso

El encuentro ha comenzado con intercambios exigentes, en los que ambos pelotaris han tratado de imponer sus conocidas características ofensivas. Tanto Peña como Laso han buscado acelerar la pelota y encontrar posiciones desde las que poder terminar los tantos, aunque en esos primeros compases también ha habido situaciones de bastante lucha. Peña ha conseguido abrir una pequeña diferencia inicial, pero Laso ha respondido con una breve reacción que le ha permitido equilibrar el marcador en el 5-5.

Incluso con el 6-5, el de Bizkarreta-Gerendiain comenzaba a transmitir la sensación de estar encontrando mejores posiciones y de poder llevar el encuentro hacia sus intereses. Sin embargo, aquella reacción no ha tenido continuidad.

Peña, que había cometido algunos errores con la derecha, no se ha dejado condicionar por esas dificultades. Laso había conseguido hacerle daño buscando ese golpe, provocando algunas respuestas imprecisas, y también había sumado un tanto con un saque de dos paredes que el guipuzcoano no ha podido devolver. Pero esos momentos no han provocado ninguna desconexión en el juego de Peña. Todo lo contrario. El de Tolosa ha mantenido su planteamiento, ha recuperado la iniciativa y ha comenzado a construir una diferencia que terminaría siendo definitiva.

Laso, incómodo y sin encontrar soluciones a bote

Una de las claves del partido ha estado en las dificultades de Unai Laso para desarrollar su juego habitual. El navarro no ha conseguido sentirse cómodo en defensa, especialmente cuando se ha visto obligado a responder a bote. Peña ha sabido colocarle en situaciones comprometidas, impidiendo que pudiera pasar con facilidad a jugar de aire, una circunstancia fundamental para que Laso consiga desplegar toda su capacidad ofensiva.

Sin encontrar posiciones cómodas, el campeón de 2024 ha perdido buena parte de su peligrosidad. La pelota tampoco le estaba saliendo con la velocidad y la precisión habituales, lo que ha permitido a Peña mantener el dominio de numerosos intercambios. El guipuzcoano por su parte, ha sabido aprovechar esa situación con inteligencia. No ha necesitado precipitarse ni buscar remates imposibles. Ha mantenido la presión, ha movido la pelota y ha obligado a Laso a defender en condiciones que no le favorecían. De esta manera, el partido ha comenzado a inclinarse cada vez más hacia el lado de Peña.

La madurez de Peña, tan importante como sus remates

Más allá de la calidad de su juego, uno de los aspectos más destacados de la actuación de Jon Ander Peña ha sido su comportamiento durante todo el encuentro. El pelotari de Tolosa ha mostrado una gran seguridad, incluso después de cometer algunos errores con la derecha y permitir que Laso recuperara momentáneamente el equilibrio en el marcador.

No ha perdido la confianza ni ha modificado precipitadamente su planteamiento. Una actitud que recuerda mucho a la que había mostrado en los octavos de final frente a Artola, cuando consiguió dominar el encuentro de principio a fin sin relajarse pese a la enorme diferencia que llegó a establecer. Esta vez el rival era de una exigencia considerablemente mayor. Laso llegaba después de conquistar el Cuatro y Medio de San Fermín durante el verano, con el título de 2024 en su palmarés y tras superar a Erik Jaka por 22-10 en los octavos de final.

Sin embargo, Peña ha conseguido imponer sus condiciones ante uno de los jugadores más peligrosos de la especialidad. Su capacidad ofensiva ya era conocida, pero en esta ocasión ha destacado también por su paciencia, su concentración y su habilidad para sostener el nivel de juego durante prácticamente todo el encuentro.

El resultado final, 22-11, refleja esa superioridad y confirma que Peña ha llegado a esta edición del campeonato en un momento de gran confianza para esperar al ganador del partido del Ogeta entre Altuna y Zabala la próxima semana. Laso, por su parte hará lo propio pero ante el que no llegue a 22.