El Campeonato del Cuatro y Medio Serie B 2026 ya tiene definidos sus ocho participantes para la liguilla de cuartos de final. El último encuentro de octavos, disputado este lunes 12 de octubre en el frontón Beotibar de Tolosa, terminó con una ajustadísima victoria de Iosu Eskiroz por 22-21 ante Beñat Apezetxea. Un resultado que, curiosamente, permitió a los dos pelotaris conseguir su clasificación para la siguiente fase y dejó fuera a Asier Agirre, que hasta ese momento ocupaba provisionalmente la plaza destinada al mejor perdedor.
La lesión de Darío y su posterior sustitución por Ander Murua en la Serie A han terminado teniendo consecuencias importantes en el desarrollo de la segunda categoría. Murua, que ya tenía asegurada su presencia en la liguilla de cuartos de Serie B, consiguió superar a Beñat Senar por 22-10 en Lekunberri y obtuvo así el billete para competir entre los mejores.
Su ascenso dejó una plaza vacante en Serie B, que debía ser ocupada por el pelotari eliminado en octavos que hubiera conseguido sumar más tantos. Una circunstancia que convirtió el último encuentro de la ronda en una eliminatoria con mucho más en juego que una simple victoria.
Apezetxea alcanza los 20 tantos y deja fuera a Asier Agirre
Hasta este lunes, Asier Agirre era el pelotari que ocupaba provisionalmente esa plaza de repesca, después de haber conseguido 19 tantos en su derrota ante Iraitz Zubizarreta. Por tanto, el enfrentamiento entre Eskiroz y Apezetxea presentaba una situación muy particular. El vencedor conseguiría su clasificación de manera directa, mientras que el derrotado también tendría opciones de avanzar si alcanzaba los 20 tantos.
Una circunstancia que terminó influyendo en el desarrollo emocional de un encuentro tremendamente complicado para ambos. Desde el comienzo se pudo comprobar que ninguno de los dos estaba jugando con la soltura habitual. Los tantos se desarrollaban con una tensión considerable, aparecieron numerosos errores y la presión fue ganando protagonismo a medida que avanzaba el marcador. Especialmente incómodo se mostró Beñat Apezetxea, que tuvo dificultades para desarrollar su juego y encontrar continuidad. El delantero no conseguía liberarse de la tensión que acompañaba a un partido en el que cada tanto podía resultar determinante para su futuro en el campeonato.
Eskiroz tampoco completó un encuentro especialmente brillante. Cometió numerosos errores, aunque consiguió atravesar una fase favorable en la que abrió diferencias importantes en el marcador. De hecho, llegó al segundo descanso obligatorio con una ventaja considerable que parecía acercarle a una victoria mucho más cómoda de lo que finalmente terminó siendo.
La presión también alcanza a Eskiroz
Uno de los aspectos más llamativos del partido llegó precisamente en la gestión de esa ventaja. Eskiroz reconoció posteriormente, en declaraciones a ETB, que durante el encuentro también había pensado en su buen amigo Asier Agirre y en la posibilidad de que el resultado le permitiera acceder a la liguilla de cuartos. Una circunstancia que añadió otro componente emocional a una eliminatoria ya de por sí exigente.
Con una ventaja importante en el marcador, Eskiroz empezó a sentir una presión creciente. Los errores volvieron a aparecer y Apezetxea comenzó a reducir diferencias hasta acercarse peligrosamente en el tanteador. El partido había entrado en una dinámica donde los dos pelotaris parecían más pendientes de las consecuencias de cada tanto que de desarrollar su juego con naturalidad. Y entonces llegó uno de los momentos más significativos de la tarde. Cuando Apezetxea consiguió alcanzar el tanto 20, lo celebró prácticamente como si hubiera ganado el encuentro. No era para menos ya que aquel tanto significaba que, independientemente del resultado final, ya había superado los 19 conseguidos por Agirre y se aseguraba la plaza vacante de la liguilla de cuartos.
Un 22-21 que clasifica a los dos protagonistas
El desenlace terminó siendo tan ajustado como había sido buena parte del encuentro. Eskiroz consiguió imponerse finalmente por 22-21, después de haber visto cómo una ventaja importante se reducía hasta prácticamente desaparecer.
Una victoria que le permite acceder directamente a la liguilla de cuartos de final y mantener vivas sus aspiraciones de luchar por la txapela. Apezetxea, pese a la derrota, también terminó consiguiendo su objetivo ya que los 21 tantos sumados le convierten en el mejor perdedor de los octavos de final y le permiten ocupar la plaza que había quedado libre tras la incorporación de Ander Murua a la Serie A.
La principal consecuencia negativa del resultado fue para Asier Agirre, que había mantenido sus esperanzas de clasificación hasta el último encuentro, pero terminó quedándose fuera por dos tantos respecto a Apezetxea y que tuvo que vivir el partido in situ ya que jugaba el tercer partido del festival. De esta manera, una eliminatoria que inicialmente debía clasificar solamente a uno de sus protagonistas terminó ofreciendo dos billetes para la siguiente fase.
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Precisamente Bakaikoa será el primer rival en la liguilla de Iosu Eskiroz, en un enfrentamiento que pondrá a prueba su capacidad para recuperar sensaciones después de una eliminatoria de octavos marcada por la tensión y los errores ante uno de los cocos. También compartirá con Unai Amiano y Beñat Zubizarreta sus próximas jornadas.
En el Grupo B, Beñat Apezetxea ocupará la plaza que inicialmente correspondía a Ander Murua donde allí tendrá como rivales a Xabi Rekalde, Iraitz Zubizarreta e Iker Salaberria. Un grupo que también promete una lucha muy interesante por las dos plazas que permitirán acceder a las semifinales.









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