Ibon Ibarra se proclamó campeón de Gipuzkoa del Cuatro y Medio tras imponerse con autoridad por 22-10 a Julen Armaolea en la final disputada en el frontón Igarondo de Idiazabal. Un encuentro que comenzó con igualdad, pero que terminó decantándose de forma clara gracias al espectacular nivel mostrado por el pelotari de Eibar.
El arranque fue equilibrado y ninguno de los dos contendientes conseguía abrir diferencias importantes en el marcador. De hecho, Armaolea (Lapke) llegó a dominar por 5-7, pero fue entonces cuando llegó el momento decisivo de la final. Ibarra (Eibar) elevó una marcha más su juego y firmó un espectacular parcial de 12-0 que rompió completamente el partido. Con una pelota que salía con mucha velocidad y una derecha sencillamente demoledora, pasó de verse por detrás en el marcador a colocarse con un contundente 17-7 favorable.
La potencia y profundidad de sus golpes impidieron que Armaolea pudiera sentirse cómodo en ningún momento sobre la cancha. El pelotari intentó cortar la dinámica solicitando varios descansos, buscando frenar el vendaval que tenía enfrente, pero el dominio de Ibarra fue absoluto. Durante gran parte de ese tramo decisivo, Armaolea se vio obligado a defender prácticamente cada pelotazo, sin apenas opciones de imponer su juego. Finalmente, el marcador reflejó un claro 22-10 que premió la sobresaliente actuación del nuevo campeón guipuzcoano.
Cara y cruz para los hermanos Landa
La jornada también acogió las finales de categoría cadete y juvenil, donde los hermanos Landa vivieron resultados opuestos.
En categoría cadete, Jurgi Landa (Tolosa) se impuso por 22-17 a Xuhar Iparragirre (Behar Zana) en un partido que tuvo absolutamente de todo. El pelotari de Tolosa pareció encarrilar la victoria muy pronto, llegando a disponer de una importante ventaja de 14-6. Sin embargo, Iparragirre demostró una enorme capacidad de lucha y logró regresar al encuentro. Punto a punto fue reduciendo diferencias hasta igualar prácticamente la contienda, generando momentos de muchas dudas en su rival.
Pese a ello, Jurgi Landa supo mantener la firmeza en los momentos decisivos. A nivel físico resistió un partido exigente, con numerosos tantos largos, y terminó aprovechando también algunos errores importantes de su rival para cerrar la victoria por 22-17. Fue un encuentro de gran nivel entre dos jóvenes pelotaris que ofrecieron espectáculo y dejaron muestras de su enorme potencial.
Olano culmina una gran remontada en juveniles
En categoría juvenil, Ekain Olano se llevó el título tras derrotar por 22-18 a Enaitz Landa en un duelo entre representantes del Club Tolosa.
El encuentro comenzó muy favorable para Landa, que consiguió dominar el marcador y escaparse hasta un prometedor 12-6 gracias a un juego sólido y adaptado a las características del Cuatro y Medio. Pero Olano reaccionó de manera espectacular. El zaguero inició una remontada que acabaría siendo decisiva, firmando un parcial de 12-1 que transformó completamente el desarrollo de la final.
El saque resultó una de sus principales armas, haciendo muchísimo daño durante todo el encuentro. Además, dominó con la derecha y mostró una volea de enorme calidad que le permitió tomar la iniciativa en numerosos tantos. A partir de ahí consiguió imponer un juego más clásico de peloteo y desgaste, llevando el partido a un terreno donde se sintió cada vez más cómodo. Enaitz Landa intentó reaccionar en los últimos compases, pero Olano ya había tomado el control del encuentro.
El definitivo 22-18 premió la capacidad de reacción del zaguero, que volvió a demostrar las grandes condiciones que ya venía exhibiendo dentro de la disciplina del Cuatro y Medio.









Comentar...