Anuncios

Paciencia con Iker Irribarria

foto: Aspepelota

Por una parte puede ser normal toda la presión que ha llevado Iker Irribarria encima de su espalda. Después de la retirada de Juan Martínez de Irujo, la empresa eibarresa, Aspe se quedó sin su estrella principal, sin ningún pelotari que podía entrar en las quinielas para poder alzarse con las txapelas individuales más importantes.

En 2016, el pelotari de Arama, arrancó desde la fase previa, pudiendo con David Merino para ganar a Jon Jaunarena y después se impuso a tres pelotaris que habían sido campeones además de pertenecer a la empresa contraria. En cuartos, pudo con Olaizola, en semifinales batió a Bengoetxea y en la final doblegó a Urrutikoetxea.

Aquel éxtasis formado por ver cómo un pelotari a punto de cumplir los 20 años, hacía historia era muy rentable para la empresa. Sabían que muchos pueblos pujarían por querer tener a este potencial en sus frontones. Después, formando pareja con Beñat Rezusta, continuaba su buen estado de forma para alzarse con el campeonato por parejas.

Meses más tarde, llegaba el manomanista y allí, volvía a conseguir llegar a la final pero Bengoetxea fue más sólido que el en el Bizkaia de Bilbo y no pudo revalidar su título.

A partir de ahí, las presiones iban en aumento ya que Aspe quería que el de Arama fuera el No.1. En este periodo de tiempo, han aparecido Jokin Altuna y Joseba Ezkurdia para que Iker pasara a un segundo plano. Su juego tampoco estaba siendo tan eficaz y mentalmente era muy duro poder acometer los diferentes factores que le llegaban.

Por lo tanto, se ha querido transmitir y quizá subestimar a Irribarria. Es decir, dar a entender que este pelotari ya no puede estar entre los mejores. Se ha hablado y criticado de que en los partidos por parejas no da espectáculo. Sin embargo, no podemos olvidar que aún tiene 22 años, una carrera entera por recorrer y que hay que tener paciencia. Claro que se puede criticar pero no subestimar su trabajo.

Es difícil poder manejar logros tan tempranos pero cuando no recibes el apoyo necesario y te dejan en un segundo plano tan rápido, se palpa en el mundo que te mueves. Iker no ha dejado de luchar, el cuatro y medio no salió bien pero ahora vuelve a demostrar durante las semanas previas estar a buen tono a pocos días de que se de el pistoletazo de salida en el campeonato por parejas.

Ahora, he escuchado que está de vuelta y demasiados halagos por parte de aquellos que le habían dejado en la cuneta sin respiración. Por ello, escribo esta columna. No se puede halagar tan rápido y criticarle sin tener una clara tesitura. Dejemos el pasado que ahí está. Fijémonos en el trabajo y el presente para ver cómo evoluciona. No tiremos piedras tan rápido ni queramos coger la cosecha en poco tiempo. El futuro llegará.

Anuncios

También te podría gustar...

A %d blogueros les gusta esto: